I T C A
LIC. EN BIOLOGIA
MATERIA
MICOLOGIA
TEMA
ANTECEDENTES DE LA MICOLOGIA
PROFR : JASMIN CORTEZ SARABIA
ALUNM : ADRIAN BULFEDA ESPEJEL
CIUDAD ALTAMIRANO, GRO. A 30 DE NOVIEMBRE DEL 2012.
INTRODUCION
Desde
el inicio de los tiempos, los hongos y el hombre han ido evolucionando
conjuntamente a lo largo de la vida. Los hongos han sido utilizados
como alimentos, como elementos transformadores de los mismos, para
la cura de enfermedades e incluso se han utilizado como
sustancias alucinógenas en fiestas y ceremonias religiosas.
Los
relatos procedentes de la civilización Micénica hace unos3500 años, indican que
su propio nombre puede deberse a una seta. La conocida leyenda sobre
el héroe griego Perseo dice que su nuevo reino recibió el nombre de
Micenas como consecuencia de utilizar una seta como vaso improvisado para
calmar su sed.
Los
egipcios ya tenían en cuenta a los hongos y podrían haberse sido
utilizados con fines rituales, como así lo demuestra una pintura mural egipcia
de la tumba del faraón Amenemhet que data de 1450 a. C. y también recogidos en
forma molida en vasijas de las tumbas faraónicas, donde se les suponen fines
curativos para realizar el gran viaje del muerto hacia la otra vida. Así mismo,
producían pan y cerveza en los que sus procesos de
fermentación eran consecuencia de la intervención de hongos microscópicos.
Los hongos son de mucha importancia a pesar
el cual algunos sean peligrosos para los seres vivos mientras que también hay
hongos comestibles que son importantes en los seres vivos.
Como punto de partida, inicialmente puede establecerse una clasificación básica
donde se pueden diferenciar los hongos microscópicos de los que podemos
observar a simple vista. Dentro del grupo de hongos microscópicos, los más
conocidos son las levaduras y los mohos, sin olvidar aquellos que pueden
originar enfermedades (las consabidas micosis). Respecto a los macroscópicos o
que se observan a simple vista, dado su mayor tamaño, la descripción
macroscópica se basa fundamentalmente en determinar los principales caracteres
externos que va a presentar el cuerpo fructífero o carpóforo y una
clasificación inicial puede realizarse de acuerdo a sus características morfológicas
más señaladas.
DESARROLLO
.
Desde el inicio de los tiempos, los hongos
y el hombre han ido evolucionando conjuntamente a lo largo de la vida. Los
hongos han sido utilizados como alimentos, como elementos transformadores
de los mismos, para la cura de enfermedades e incluso se han
utilizado como sustancias alucinógenas en fiestas y ceremonias
religiosas.
Procedentes de las culturas prehistóricas
han aparecido vestigios donde ya los pobladores procedentes de estas culturas
europeas empleaban los hongos y setas. Los restos arqueológicos descubiertos
han permitido rescatar de sus ropas y vestimentas, hongos secos utilizados como
base para encender fuego y como alimentos propios, tal es el caso del hombre
primitivo hallado congelado en los Alpes Suizos.
Los relatos procedentes de
la civilización Micénica hace unos3500 años, indican que su propio nombre puede
deberse a una seta. La conocida leyenda sobre el héroe griego
Perseo dice que su nuevo reino recibió el nombre de Micenas como consecuencia
de utilizar una seta como vaso improvisado para calmar su sed.
Los egipcios ya
tenían en cuenta a los hongos y podrían haberse sido utilizados con fines
rituales, como así lo demuestra una pintura mural egipcia de la tumba del
faraón Amenemhet que data de 1450 a. C. y también
recogidos en forma molida en vasijas de las tumbas faraónicas, donde se les
suponen fines curativos para realizar el gran viaje del muerto hacia la otra
vida. Así mismo, producían pan y cerveza en los que sus procesos de
fermentación eran consecuencia de la intervención de hongos microscópicos.
Nicander de Colofón, 185 a.C., decía que
los hongos se originan del suelo por acción de la lluvia en su
libro "Alexifarmaca", constituyendo una de las primeras
referencias de la micología.
La propia civilización griega, ha dejado
múltiples huellas y restos de la presencia y usos de los hongos. El
propio Eurípides describe en sus narraciones una intoxicación de
varios miembros de una familia por hongos. Teofrasto, filósofo y naturalista,
definió a los hongos como plantas imperfectas, exentas de raíces, de hojas, de
flores y de frutos. Dioscórides, médico griego del siglo I, propone una
separación entre "Fungi esculenti" y "Fungi
perniciosi".
En el Imperio Romano, ya se empieza a
conocer el uso y consumo de los hongos y setas de forma habitual, donde
esclavos escogidos realizaban su recolección. Algunas setas de exquisito sabor
deben su nombre a la degustación de los propios césares romanos y como prueba
de ello recibieron su nombre (Amanita caesarea). Esta especie fue una de
sus especies preferidas, habiendo sido descripta por Cicerón, Horacio, Suetonio
y Séneca. Su adicción a las mismas, le costó al propio emperador Claudio su
muerte, al ser envenenado por su esposa Agripina al intercalar junto a esta
seta trozos otra seta mortal (Amanita Phalloides) en el plato que habitualmente
consumía. El naturalista romano Plinio el Viejo, establece en sus escritos, las
primeras normas para distinguir los hongos comestibles de los venenosos.
Las tribus bárbaras del norte de
Europa ya utilizaban las setas (Amanita muscaria) como alucinógenosen sus
fiestas y ritos religiosos.
En civilizaciones como la griega, romana e
hindú, se consideraron a los hongos como alimentos sagrados.
Durante la Edad Media, periodo comprendido
entre el siglo V y el XV, como consecuencia de la enorme influencia religiosa,
los conocimientos procedentes de los naturalistas griegos y romanos pasaron al
olvido. Esta característica produjo un enorme retraso en el conocimiento de los
hongos y aunque no se produjo ningún avance significativo en su conocimiento,
sin embargo estuvieron muy presentes en la vida medieval. Su consumo además se
vio afectado al aparecer el hongo parásito de los cereales (Claviceps
purpúrea).
Los alcaloides que
contiene este hongo, causan la enfermedad actualmente
denominada Ergotismo, cuyos síntomas son disfunciones en las extremidades
que terminan por gangrenar dedos, manos y pies, llegando a provocar la muerte.
El principal causante de la enfermedad eran los cereales que contenían este
hongo que al ser molidos conjuntamente para hacer la harina del pan, esta se
contaminaba y el pan elaborado producía la enfermedad.
En este periodo, la separación entre hongos
comestibles y venenosos se basa en creencias populares más próximas
a actos de brujería que a criterios científicos. Algunas de estas
creencias basaban la toxicidad de algunos hongos de acuerdo a cómo se pudrían,
el tipo de lugar donde crecían, el color de los hongos que lo relacionaban con
el tipo de efecto que producían o al tipo de árboles sobre los que crecían.
Entre los siglos XV y
XVI, el Renacimiento permite de nuevo progresar en el conocimiento de
los hongos y la aparición de la imprenta ayudó a la difusión de obras
relacionadas con hongos tales como "Theatrum
fungurum" y "Fungus in Pannonis abservatorum brevis
Historia". Era práctica habitual de los médicos como remedio a las
intoxicaciones fúngicas recomendar el consumir aromáticos como el ajo, la
pimienta y el vino. De esta época se conserva gran cantidad de documentación
relativa al aspecto demoníaco de los hongos, vinculados a prácticas mágicas y
esotéricas.
En el siglo XVI, se tienen conocimientos de
los hongos gracias a los escritos del franciscano Fray Bernardino de Sahagún,
que en su estancia en Nueva España (México) recopila y recoge
información de los libros“Popol Vuh”, "Las antiguas Historias del
Quiché", procedente de la cultura Náhuatl que es el libro sagrado de los
indios quichés que habitaban Guatemala y al “Chilam Balam”, procedente de
la cultura Maya de la península de Yucatán en México. En ambas culturas
los hongos tenían un rango elevado y eran considerados comida de dioses y
reyes, probablemente debido más a su carácter alucinógeno que por los
beneficios alimenticios que obtenían.
Carl von
Linneo, biólogo sueco, clasifica a los seres vivos en diferentes
niveles jerárquicos y para los hongos crea un Reino, aunque consideraba a los
hongos como extraños al reino vegetal y creía espontánea su
generación. Andrea Matthiole, médico y botánico italiano, establece
la primera clasificación de las plantas de acuerdo a sus frutos y
estudió las intoxicaciones fúngicas recomendando para su cura, vomitivos y
lavativas.
Jean Ruelle, recoge en su obra De
Natura (1536), una compilación de documentos clásicos sobre los hongos con el
fin de obtener una mejor clasificación sobre sus características morfológicas y
no basada en la comestibilidad de los mismos, tal y como se había hecho
fundamentalmente hasta esas fechas.
En el siglo XVII, los avances culturales
permitieron que en la corte de Luis XIV reaparecieran ligeramente de nuevo los
hongos, fundamentalmente por la nobleza, en sus platos de cocina refinada y
dejaron de tener definitivamente solamente la consideración de un alimento
básico para los pobres.
Van Leeuwenhoek fabrica los primeros
microscopios, lo cual permite el inicio y desarrollo de los estudios
sistemáticos en los hongos y se pudieron conocer los hongos microscópicos,
permitiendo con ello el conocimiento de los antibióticos.
Durante los siglos XVIII y XIX es cuando la Micología adquiere la categoría de
auténtica disciplina científica y comienzan a aparecer los primeros sistemas de
clasificación que se vienen utilizando actualmente aunque con diversas
modificaciones. En el XVIII, se identifican y definen las esporas
y se clasifican los hongos en Basidiomycetos y Ascomycetos.
En el XIX (1801) Christiaan Hendrik
Persoon, micólogo sudafricano y considerado el padre de la Micología, establece
en su tratado la Synopsis Methodica Fungorum la sistemática de
los hongos por géneros, adoptando el método linneano para la micología y
destacan eminentes micólogos como Jean Baptiste François Pierre Bulliard y
Jacob Christian Gottlieb.
El naturalista
sueco Elias Fries, otro de los padres de la Micología, es el creador de la
moderna taxonomía y sistemática actual de los hongos. Sus
publicaciones Systema mycologicum y Elenchus fungorum (1818-1828), han
servido para establecer una clasificación por el color de las esporas, conjuntamente
con la clasificación de acuerdo al tipo de himenóforo: láminas, poros, pliegues
y aguijones, como principales caracteres taxonómicos.
Giacomo Bresadola, Lucien Quélet, Charle
Tulasne, Jean Louis Emile Boudier, Abbé Bourdont han sido micólogos relevantes
que han aportado sus conocimientos mediante sus trabajos sobre la clasificación
y el estudio de las setas.
Joseph-Henri Léveillé, micólogo
francés, considerado como el precursor de la Micológica moderna, es el primero
en dar una descripción completa del basidio y del cistidio de los hongos
basidiomicetos, estudia su microscopia y comprueba que las esporas
maduran en los basidios. Establece la clasificación por los caracteres
microscópicos y estudia las reacciones químicas que se producen en los hongos
por medio de reactivos químicos.
En los siglos XX y XXI, R.H. Whittaker en
1969, separa a los hongos en un reino aparte de las otras formas de tipo
vegetal, ya que los hongos no podían ser considerados vegetales.
Relevantes micólogos como Roger Heim, Robert Kühner, Henri Romagnesi, André
Marchand, Julius Schäfer, Mehinhard Moser, Rolf Singer, André Maublanc, Marcel
Locquin, Albert Pilát y muchos más, han estudiado, clasificado o modificado
conceptos sobre toxicidad de distintas especies, desechando creencias populares
erróneas, usadas para determinar la comestibilidad de los hongos, además de
publicar trabajos de divulgación que permiten clasificar y conocer más sobre
los hongos.
Los últimos hallazgos que permiten saber la
antigüedad de los hongos provienen de fósiles de un hongo foliado cubierto de
ámbar procedente de Centroamérica con una edad estimada en 40 millones de años
y otro hongo todavía más antiguo también retenido en ámbar de 100 millones
de años. Su carácter carnívoro es debido a que se ha podido determinar que el
hongo atrapaba a gusanos nematodos por medio de filamentos pegajosos que
estrangulaban a los mismos.
Como compendio de las reseñas mencionadas
anteriormente a las culturas antiguas, respecto al empleo de los hongos fundamentalmente
en usos alucinógenos o psicoactivos, se adjuntan unas breves reseñas mucho
mejor recogidas en Enlace. En ellas, se pueden apreciar pinturas y esculturas
prehistóricas donde se muestran a los hongos y el conocimiento que ya tenían
estas culturas sobre los mismos.
LOS HONGOS Y LAS SETAS
¿QUE DIFERENCIA HAY ENTRE UN HONGO Y UNA
SETA?
• Se
tiende a confundir hongo con seta.
• Normalmente
se cree que son una misma cosa.
• Las
setas o carpóforos son las fructificaciones de los hongos. Es como si
comparamos un árbol y sus frutos: El árbol sería el hongo y los frutos las
setas.
• Normalmente
lo que vemos en el campo, son las setas (fruto del hongo) ya que el hongo en
sí, está bajo tierra (micelio).
• El
micelio con el tiempo puede abarcar grandes extensiones y perdurar, esperando
las condiciones óptimas para desarrollar las setas.
• La
función principal de las setas es desarrollar y dispersar las esporas de su
cuerpo fructífero y para poder realizar estas funciones adecuadamente su
estructura ha evolucionado tomando diversas formas. Un gran grupo, que se
denomina Ascomycetes, crecen en forma de copa o disco sobre las que se
desarrollan las esporas en estructuras microscópicas en forma de saco alargado
denominadas ascas
. Otro gran grupo, que se denomina
Basidiomycetes, lo constituyen las setas que han desarrollado fundamentalmente
un sombrero sustentado por un pie. En este grupo, el órgano reproductor bajo el
sombrero denominado himenio, puede estar formado por láminas, poros, aguijones
o pliegues y en sus estructuras microscópicas, las esporas están sobre basidios
que son bastones con esterigmas a los que están sujetas hasta su maduración que
es cuando se desprenden y dispersan. Existe otro amplio grupo de Basidiomycetes
con formas muy variables, esféricas, estrelladas, etc., donde pertenecen los
Aphyllophorales y Gasterales y que siendo de gran importancia su número es
inferior a los de los grupos mencionados anteriormente. Además se han de tener
en cuenta un grupo de setas hipogeas que se desarrollan bajo tierra donde los
caracteres morfológicos difieren de los que se establecen para las setas que
mayoritariamente conocemos.
¿CÓMO CRECE Y SE DESARROLLA UNA SETA?
Para dar una idea del crecimiento de una
seta, se va a considerar una especie con láminas ya que su tipología contiene
prácticamente el mayor número de componentes que pueden presentarse en una
seta. Tal y como puede verse en las figuras inferiores el proceso de crecimiento
y desarrollo se origina de la forma indicada. Es un proceso rápido que va desde
horas a pocos días en que el carpóforo se desarrolla totalmente. En su inicio
bajo tierra procedente del micelio (hongo), el fruto (la seta) se desarrolla
hasta alcanzar su total desarrollo y posteriormente se descompone, viéndose
acelerada esta acción por la influencia ejercida por los agentes climatológicos
junto con la acción de los animales.
LAS LÁMINAS
Cuando el himenio está formado por láminas,
estas proporcionan una gran superficie bajo el sombrero que permite desarrollar
y liberar enormes cantidades de esporas. Es muy importante su disposición con
respecto al pie, a la hora de intentar clasificar una seta. Así tenemos
disposición adnada, libre, distante, escotada, decurrente, etc., de acuerdo a
como están adheridas a la superficie del pie.
Otro de los caracteres importantes de las
láminas, es la separación que se puede dar entre ellas. Se pueden diferenciar
fundamentalmente por estar muy apretadas, separadas o muy separadas,
anastomosadas, cuando tienden a interconectarse entre ellas, o incluso
bifurcadas, en forma de hoz, conforme se aproximan a los bordes del sombrero.
Los bordes inferiores de las láminas
también sirve como carácter morfológico diferenciador, pueden ser lisos,
aserrados, ventrudos, sinuosos, redondeados, agudos, finos, gruesos, etc.
CLASIFICACION DE LOS
HONGOS
Clasificación clásica de los hongos
Flammulina velutipes.
§ Hongos ameboides o
mucilaginosos
§ Hongos lisotróficos o
absorbotróficos:
§ Pseudohongos u
oomicotes (división Oomycota)
§ Hongos verdaderos o
eumicotes (división Eumycota):
Los grupos de la
enumeración anterior hasta Oomycota (incluido) no son
verdaderos hongos, sino protistas con distintos parentescos cuyas adaptaciones
hicieron confundirlos con hongos. Los hongos filiporcios.
Clasificación actual
del reino de los hongos
LAS SETAS Y SUS
ECOSISTEMAS
Nos referimos aquí
a los bosques característicos de clima atlántico, es decir, de climas húmedos y
lluviosos pero de temperaturas benignas en invierno.
La importancia del bosque atlántico radica en la
gran variedad de animales que alberga, ya que las hojas anchas y tiernas
características de los árboles que los forman son mucho más apetecidas por los
animales que las agujas de las coníferas.
Muchos insectos se alimentan únicamente de
hojas, pero no son una fuente de alimento constante ya que, durante el
invierno, estos árboles pierden sus hojas.
Lo mismo ocurre con los insectos que se
alimentan del néctar de las flores, o los animales que se alimentan de los
frutos.
La mayoría de los animales de los bosques de
hoja ancha y caduca se alimentan de los frutos de estos árboles, que son del
tipo "nuez". Entre estas nueces se encuentra la bellota, el fruto
característico de los robles.
EL BOSQUE MEDITERRANEO
El bosque o matorral
mediterráneo es un bioma que se desarrolla en regiones con clima mediterráneo, caracterizado por los inviernos templados, los
veranos secos, otoños y primaveras con abundantes precipitaciones, además de
frecuentes incendios forestales a los cuales la vegetación está adaptada.
Está presente primariamente en la cuenca
endorreica alrededor
del Mar Mediterráneo, aunque existencomunidades vegetales similares en las otras cuatro
regiones climáticas mediterráneas del mundo (chaparral californiano, matorral
chileno,fynbos sudafricano, y el oeste y sur de Australia) situadas en la fachada occidental de los
continentes, hacia los 30º y los 40º. El suelodominante es el rojo
mediterráneo y
el pardo, y la terra
rossa relicta.
CARACTERISTICAS
La vegetación típica
es xerófila, ya que tiene que
soportar la aridez estival. La especie dominante es la encina. El sotobosque es
leñoso, espinoso y aromático, con especies como el lentisco, el aladierno, numerosas lianas
como la zarzaparrilla y, en los
claros, las jaras, elromero y el tomillo. En el cortejo
florístico aparecen especies como el pino carrasco y el pino piñonero, la sabina, el madroño, etc. En las zonas
más húmedas aparece el quejigo; en suelos silíceos
aparece el alcornoque.
En la transición con otras biocenosis pueden aparecer
especies frondosas como matorral, junto con las
xerófilas, en un bosque mixto. Es muy importante el bosque galería, en el que aparecen
especies frondosas como el chopo o el olmo, que encontramos en
los márgenes de los ríos, lagos y lagunas.
INTOXICACIÓN POR SETAS
Una de las formas de cómo se pueden definir
la comestiblildad o toxicidad de las setas es la siguiente:
COMESTIBLES
Se definen como comestibles las setas que
se consumen, no producen daño alguno y tienen un sabor delicioso o muy bueno.
Se entiende que la seta siempre ha de estar suficientemente cocinada, pues
algunas en crudo o poco cocinadas pueden producir trastornos estomacales o
intestinales.
NO
COMESTIBLES
Son aquellas setas no adecuadas para
consumir por su mal sabor, mal olor, consistencia desagradable, consistencia
leñosa, envejecidas, etc. Si se consumen, no provocan trastornos señalados pero
son indigestas.
TÓXICAS
Son las setas que provocan trastornos no
graves (alucinaciones, diarrea, gastritis, vómitos, taquicardia, etc.). El
tratamiento médico proporciona habitualmente resultados positivos y no suele
dejar consecuencias.
VENENOSAS
Se pueden definir como aquellas setas que
al ser ingeridas provocan trastornos graves, lesiones permanentes e incluso
producir la muerte.
PROPIEDADES DE LAS
SETAS
PROPIEDADES ORGANOLÉPTICAS
Las propiedades organolépticas de una
sustancia son aquellas que se pueden percibir por los sentidos. En el caso de
las setas, al igual que en cualquier otro tipo de sustancia o alimentos se
pueden detectar y servir como un criterio más para la identificación de las
mismas.
Estas propiedades no requieren utilizar
herramientas o utensilio alguno y son todas aquellas que pueden detectarse de
forma directa por los propios sentidos (olfato, vista, gusto etc.).
Está
claro que los sentidos están más acentuados en algunas personas y la percepción
va a ser un carácter propio, reconocible por la propia persona que trata de
usarlos, aunque existe el riesgo de que muchos de estos caracteres o
propiedades presentes en las setas puedan cambiar con el transcurso del tiempo.
Además existen otros caracteres que suelen tener importancia dependiendo de la
característica que se pretenda determinar (consistencia, tamaño,
viscosidad, etc.).
Los
propios sentidos pueden ser muy subjetivos y dependen del individuo que los
percibe, por tal motivo se suelen aplicar a las setas referencias respecto a
alimentos o sustancias como son: el color, olor, aroma, gusto, sabor,
apariencia, etc., que tienen características reconocidas por la mayoría de las
personas.
EL
COLOR, si bien es un carácter de gran importancia, se ve muchas veces
modificado por los agentes atmosféricos. La lluvia, puede lavar la pigmentación
externa del sombrero lo que puede producir errores en la identificación.
También si el ejemplar no ha madurado en su totalidad durante el crecimiento
puede tomar diversos aspectos y colores. La propia luz modifica notablemente
también el color, ya que setas que crecen en zonas umbrías menos propensas a
los rayos directos del sol proporcionan colores más apagados. Por tanto podemos
decir que si bien el color es un
carácter externo importante, el mismo se puede ver alterado por los factores
citados anteriormente.
EL
SABOR, es mucho más delicado pues para probar una seta tenemos que tener la
absoluta certeza de que la misma es totalmente comestible y aun así ha de ser
en pequeña cantidad, salvo determinadas excepciones donde se sabe que el
comerlas crudas no va a afectar de
manera negativa a la salud. Tal es el caso de los champiñones que se consumen
en ensaladas o boletus de la familia edules que junto con la Amanita caesarea
pueden ser consumidos en forma de
carpaccio donde se cortan en crudo en láminas muy finas y se añade una emulsión
de sal aceite y a lo sumo unas gotas de vinagre aromático.
Otro caso excepcional es el género Russula,
donde una forma relativamente fácil de identificar las comestibles de las
purgantes y que no se debe de hacer con otros géneros, consiste en quitar un
pellizco pequeño del sombrero, ponértelo en los labios masticarlo ligeramente y
a continuación
CONCLUCCION
En este ensaño hablamos de la importancia de
los hongos la cual es de importancia para la vida de los seres vivos.
Existen hongos tanto venenosos como también
encontramos hongos que no son venenosos. Existen entre 200 mil a 2 millones de especies de hongos, y sólo de 150
a 200 son parásitos de plantas, animales y humanos; de alguna manera los hemos
desdeñado a pesar de su importancia; el desdén hace a un lado su participación
en el ciclo de la vida terrestre al olvidar que son parte de los degradadores
primarios de la materia, está a su cargo la transformación de la materia muerta
que convierte en nitrógeno que se fija al suelo fertilizándolo, función a la
que se unen priones, virus, bacterias y parásitos; además, su presencia entre
los seres vivos induce relaciones simbióticas, mutuantes, parasitarias, de
enorme trascendencia en lo vida terrestre que los hace contribuir en la
industria alimentaria; en la medicina; gracias a ellos disfrutamos de
vino, cerveza, quesos, antibióticos; su parasitismo en vegetales ha determinado
hechos históricos y migratorios de la población humana trascendentes, como
ocurrió en la Roma de los césares, cuando Agripina envenenó con hongos Amanita
cesárea a Claudio
para lograr que su hijo Nerón fuera emperador. O cuando la plaga de hongos de
la papa obligó a los irlandeses a poblar Norteamérica, desplazando a los indios
aborígenes a pequeños grupos discriminados.
BIBLIOGRAFIA
§ 1. Fernando
Valladares, Jesús Julio Camarero, Fernando Pulido y Eustaquio
Gil-Pelegrín. El bosque mediterráneo, un sistema humanizado y dinámico.
§ 2. Juan Arroyo, José
S. Carrión, Arndt Hampe y Pedro Jordano. La distribución de las
especies a diferentes escalas espacio-temporales.